La categoría Sub 13 de vóley femenino de Estudiantes se consagró campeona de la Copa de Plata de AVNOBA tras vencer por 2–0 a Rivadavia de Lincoln en la final disputada en Junín. El logro llega como cierre de una temporada de gran actividad, viajes, competencia sostenida y un trabajo integral que abarcó tanto lo deportivo como lo humano.
“Fue un año de mucho crecimiento, demasiado crecimiento deportivo y, algo que les recalco mucho a las niñas, también un enorme crecimiento desde lo humano”, expresó la profesora Cinthya Fuentes, al repasar el recorrido del equipo a lo largo del 2025.
En su análisis, destacó la importancia de los espacios internos que se consolidaron dentro del grupo:
“La presencia de Valeria en el club fue muy importante para las chicas. Se les dio un espacio de contención, un lugar para poder hablar, donde se abrieron puertas que generaron un crecimiento personal en cada una”.
La entrenadora remarcó que la temporada estuvo atravesada por un compromiso fuerte con los valores y el sentido formativo del deporte:
“Fomentamos mucho el crecimiento de los valores. Quisimos que tomen conciencia de que el deporte es una herramienta para la vida y que nos enseña mucho”.
El desafío de cambiar de liga
La profesora también subrayó el salto competitivo que significó incorporarse a AVNOBA:
“Pasamos a jugar una liga muy firme, con equipos experimentados: Junín, Rivadavia de Lincoln, Alsina de Los Toldos, Sarmiento de Junín, 9 de Julio, Compañía de Salto. La estructura ya sólida de la liga nos sirvió mucho en cuanto al nivel de juego y a los objetivos deportivos”.
A pesar de haber disputado menos fechas por superposición con torneos provinciales y nacionales, Estudiantes logró clasificarse a la Copa de Plata. Allí, el Sub 13 ganó todos los partidos por 2–0, mostrando un rendimiento sólido durante la instancia final.

“Era un equipo muy aguerrido, con muchas ganas de ganar. Muchas líderes dentro del plantel, algo que pocas veces sucede. Tenemos la suerte de contar con una camada joven y con mucha energía”, añadió Fuentes.
El trabajo constante se vio también en la gran cantidad de horas de competencia acumuladas durante el año:
“Hemos llegado a estar veinte horas en una fecha de liga. Es una locura, pero vale la pena. Jugamos cinco partidos por encuentro, todos de nivel, y eso nos permite generar volumen de juego”.
Un cierre que proyecta lo que viene
La obtención del campeonato en la Copa de Plata significó un reconocimiento al esfuerzo diario de jugadoras, familias y cuerpo técnico:
“Felices las nenas, felices las familias. Para nosotros también fue un logro, porque el recorrido fue muy grande”.
La actividad continúa: las categorías Sub 14 y Sub 18 viajarán el próximo fin de semana para disputar sus respectivas finales de liga.



