Se armó un partido amistoso entre los propios jugadores, con buena circulación de pelota, ganas de competir y, como siempre, mucho compañerismo. Más allá del resultado, lo importante estuvo en volver a moverse, sumar minutos y disfrutar de la cancha entre amigos.
También se sumaron referentes del +40, como Luis Civelli (h) y varios compañeros que se acercaron a compartir la tarde y mantenerse en ritmo, generando un lindo cruce entre las dos categorías senior del club.
Después del partido, llegaron las charlas, los mates y el cierre típico de estas jornadas que fortalecen el grupo y refuerzan lo más valioso: el sentido de pertenencia.



