Tan solo un penal distanció al conjunto albinegro de la hazaña. Esa que pareció rozarse al término del tiempo reglamentario, luego de una soberbia actuación que culminó triunfal por 2 a 1.
Nada parecía sencillo de antemano: a la jerarquía del laureado rival, Calaveras, siempre candidato al título, y a la desventaja sufrida en el partido de ida, se sumaban algunas bajas de peso. Pero era EL PARTIDO. Todos lo entendieron así y salió a jugarse con el alma y el corazón. Y con fútbol.
De hacha y tiza, pero también de galera y bastón. De un centro desde la izquierda ejecutado por Salanitro vino un mal rechazo del defensor de Calaveras, gol en contra, 1 a 0 y a ver qué pasaba. El rival acusó el golpe y ensayó una reacción, poniendo más gente en ataque, pero los avances albinegros seguían lastimando y sosteniendo la ilusión.
En el complemento, Estudiantes volvió a golpear y estiró la ventaja, llevando el partido al terreno deseado: intensidad, orden y carácter para sostener el resultado. El 2 a 1 final reflejó el enorme esfuerzo del equipo, que forzó la definición desde el punto del penal. Allí, por la mínima diferencia, la clasificación quedó en manos de Calaveras, pero el rendimiento y la actitud dejaron la sensación de haber estado a la altura del desafío.
Más allá del desenlace, el partido quedará como una de esas noches en las que el grupo se mostró fuerte, comprometido y competitivo, honrando la camiseta y el escudo.
Formación de Estudiantes Unidos (+50):
G. Giménez; J. Vázquez, F. Alée, M. Dameno y M. Villemur; E. Garaventa, J. Martín, G. Salanitro y L. Padilla; G. Guinea y C. Núñez.
Ingresaron: L. Iriarte, S. Santanatoglia, R. Romano, G. Cucullu y M. Sánchez.
Suplentes: M. Bacci y C. Monge.
Próximo partido:
El próximo compromiso será el sábado 15/11, frente a Argentina 78, en el encuentro por el tercer puesto de la Liga Amateur Senior de Pehuajó.



